Hola,
Ya ha pasado un mes de este 2023 y en RecordArte no paran las historias. Hemos estado, como siempre en este ejercicio de crear podcasts, asombrados con las vidas que llegan a nosotros para ser narradas, y estamos seguros de que esta segunda temporada será para nuestros escuchas una oportunidad para acercarse a la vida misma en su intimidad y en su sencillez.
Mientras trabajamos en los nuevos episodios también hemos querido revisitar las historias de nuestra primera temporada, y en lo personal, me ha quedado retumbando “Hay dos formas de llorar” pues, debo confesar, es una de las que más emociones me despierta. Su historia, como casi todas las que hemos narrado, nos lleva a la profundidad del dolor, propio y ajeno, a eso con lo que, como colombianos, hemos aprendido a convivir; nos seguimos levantando, seguimos soñando, y nos seguimos aferrando a la vida a pesar de tanta oscuridad. Escuchar a Mauricio me da esperanza también, saber que hay personas allá que no olvidan, que no se callan y que se con-mueven con el otro me da la certeza de que estamos salvados, no sé de qué, pero me acojo a esa pequeña luz. “Hay dos formas de llorar” me puso la guerra de frente, me mostró la fragilidad de la familia, me confrontó con un país roto, pero también, de la forma más humana y sencilla, me habló del amor, de sus azares y vicisitudes, y de cómo todos estamos atravesados por esta experiencia.
¿Cómo se puede reír a carcajadas y llorar en un mismo episodio? ¿sentirse tan frágil pero con una determinación inquebrantable? Bueno, eso precisamente es lo que aprendo con RecordArte, que la vida está llena de matices y que cada persona que camina a nuestro lado lleva un arcoiris por dentro. Eso es lo que queremos hacer en cada episodio de nuestro podcast, abrir la puerta a la voz y a la memoria y quizá, en una de esas, reconocernos y entender que estamos todos en este fluir que es la vida.
¿Ya lo escucharon? Este es mi recomendado de esta semana.